Antonio Fernández-cid de Temes

 

 

 

 

 

 


 

 



 


 

El Festival Internacional de Música y Danza "Ciudad de Úbeda"                     Volver

 
Varias son las etapas que marcan la evolución del Festival de Úbeda. Los comienzos (1989) fueron de carácter más bien localista: músicos “amigos” alternaban con algunos más experimentados. Corales locales, Bandas, Agrupaciones y profesores de Conservatorios y Escuelas de Música que por esos años nacían en nuestra provincia tuvieron su sitio al lado de figuras como Pedro Lavirgen o el pianista Josep Colóm, la Camerata de Bratislava y otras orquestas extranjeras. Recordamos emocionantes momentos al escuchar el Requiem de Mozart con el magnífico el Coro Madrigal de Bucarest o el formidable Concierto para violín de Beethoven de las manos de Cristina Anghelescu.

A partir de la segunda edición, se instituyó el premio anual “Amigos de la Música” dedicado a personas o entidades cuya trayectoria artística hubiera favorecido la causa musical. Fue otorgado por primera vez al maestro de la crítica musical Antonio Fernández Cid y en años siguientes fueron distinguidos Joaquín Rodrigo, Paloma O’Shea; entidades como Radiotelevisión Española; orquestas como la JONDE o la Orquesta Nacional de España, los italianos I Musici, o los míticos Victoria de los Ángeles, Cáballé, Kraus, Carreras, Menuhin, etc.

Habitualmente, el Festival viene dedicando cada año un recuerdo a Andrés Segovia, nacido en la vecina ciudad de Linares, habiendo actuado por este motivo, guitarristas de todo el mundo (Bitteti, H. Geller, Los Angeles Guitar Quartet, María Esther Guzmán, Cardoso, David Russell, Cuenca etc.).

Un paso muy importante se da a partir de la cuarta edición (1992) en la que actúan famosos grupos de cámara como I Musici y la Camerata Bariloche; pianistas como Gurkova, Pinzolas, Angelov, Xu Zhong y Esteban Sánchez cuyo recital fue inolvidable. Aumentó el lote de orquestas de gran formato de las que una grata sorpresa fue la Orquesta Nacional de Costa Rica. Desde entonces, Televisión Española grabó y difundió algunos conciertos, lo que sirvió de promoción a la ciudad y al propio festival. Por esos años, se incorpora a la programación el ballet clásico (Nacional de Cuba, Ópera de Kiev, Nacional de Brno...), y la música escénica con una excelente versión de la Flauta Mágica de Mozart a cargo de la Ópera de Cámara de Varsovia, compañía que repitió con unas pintorescas Bodas de Fígaro. Por primera vez acuden orquestas españolas al auditorio ubetense: la Sinfónica de Málaga, la ORTVE dirigida por García Asensio y la Real Orquesta de Sevilla.

En las siguientes ediciones se programan estrellas del belcanto donde brillan Teresa Berganza, Monserrat Caballé, Ainoha Arteta, Renata Scotto, Alfredo Kraus y José Carreras, cuyos recitales despertaron la atención de propios y ajenos y perviven en la mente de los aficionados.

El Festival se va abriendo a lo que damos en llamar “otras músicas” (jazz, folk, flamenco) y actúan en Úbeda, en conciertos excepcionales, Chick Corea y Paco de Lucía a los que más tarde se unen Iturralde, Teté Montoliú, los flamencos Carmen Linares, Morente, Sanlúcar, José Mercé y los gaiteros Hevia y Carlos Núnez. Continúa el ballet con un Víctor Ullate que regresa de Europa cargado de premios. También vimos a la Compañía Nacional de Danza dirigida por Nacho Duato, la Compañía Andaluza de Danza y el Ballet Estatal de San Petesburgo.

El año 1997, se celebró un importante encuentro de musicólogos al que asistieron los máximos especialistas de Europa para debatir sobre el ‘Rescate y Difusión del Patrimonio Musical Mediterráneo del Renacimiento y Barroco’ en el transcurso del cual fueron escuchadas tonadas y villancicos del que fuera maestro de capilla de la Catedral de Jaén, Juan Manuel de la Puente y cuya edición crítica ha promocionado el Festival.

Prosiguen las grandes orquestas por las que los ubetenses manifiestan especial interés, destacando la Filarmónica de Montecarlo y siendo emocionante el concierto del “apagón”, cuando los de la Orquesta Transilvania interpretaban el Preludio del Tristán a las órdenes del ya desaparecido Erich Bergel. Inolvidable fue la presencia de la Orquesta Nacional de España que, sentó cátedra de su alto nivel, con programas de gran repertorio y con directores y solistas de la talla de Frühbeck de Burgos, Galduf, Félix Ayo, Claret etc. No faltan las orquestas andaluzas, siendo frecuentes las correspondientes de Granada y Córdoba. Programa fuerte fue el de ésta última, dirigida por Cristóbal Halffter que puso en atriles su Daliniana y el Concierto para piano de Roberto Gerhard, música de estéticas más avanzadas y que había de despertar la curiosidad de unos espectadores poco habituados a ello. Pianistas como Pinzotas, Rosa Torres Pardo, Serghei Yerokhin, D. Baskirov, Leonel Morales o el gran Paul Badura Skoda, siguen la línea de los primeros años y orquestas de fama internacional continúan proponiendo cada vez programas más importantes.

A partir del año1999, el Festival entró en una etapa que se podría calificar de más refinada. Bastaría hablar de grupos como Europa Galante de Biondi, la Capilla Real, la Venexiana o el Collegium Vocale de Gante con Herreweghe al frente, que preludiaron a los programados para el año 2000, cuya edición dedicó especial atención a Juan Sebastián Bach en el 250 aniversario de su muerte, con la participación de The Sixteen, King`s Consort, Leonhardt, Jacques Lousiers y Emil Klein. Actúan las Sinfónicas de Odense, Lituania y Zagreb y repiten en varias ocasiones las orquestas de RTVE, Orquesta Nacional de España.

Las últimas ediciones mantienen el nivel, donde destacan orquestas y solistas especializados en la interpretación de música con planteamientos historicistas, cuyos programas abundan en el Barroco y Clasicismo. Son Akademie für alte musik Berlin, Solistas del Covent Garden, La Petite Bande, Orquesta Siglo XVIII, Netherlands Choir, I Musici, Trevor Pinnock, Capella de la Pietá de Turchini, La Reverdie. Otras orquestas, de mayor formato, son Ensemble Orquestal de París, Orquesta de la Radio Televisión de Munich, Orquesta Clásica de Picardie, Orquesta de Frankfurt/Oder, la BBC Philharmonic Orchestra, Filarmónica de Timisoara, Filarmónica de Dresde, New Japan Philharmonic a las que hay que añadir nuevamente nuestras orquestas andaluzas y la Nacional de España y el Orfeón Donostiarra. Han ocupado el podium del Hospital de Santiago directores tan relevantes como John Nelson, Antonio Florio, Marcello Viotti, Frans Brüggen, D. Kitajenko, Kuijken, Rahbari, Penderezcki, Edmon Colomer, Heribert Beissel, Harry Christopher. Y los españoles Asensio, Pedro Halffter Caro, Edmon Colomer y Max Bragado y solistas como Francois-René Duchable, Elisabeth Leonskaja.

En los ciclos de piano han actuado Eldar Nebolsin, Guillermo González, Javier Perianes, Yung Wook Yoo, Anna Vinnitskaia, Boris Giltburg y Joaquín Achúcarro. Ha proseguido la línea con cantantes como Barbara Hendricks, María Bayo, Simon Estes y A. Arteta; las compañías de danza de Sara Baras, Antonio Canales, el Ballet Nacional de San Petersburgo y el Ballog de Praga, y las “otras músicas” a cargo de Pablo Milanés, Susanne Vega, Milladoiro, Los Sabandeños, y actuaciones de flamenco.